Nokia 8800 Sirocco, cuando el lujo y elegancia iban de la mano

Hoy en día cuando pensamos en un teléfono premium nos imaginamos uno de como mínimo 1000 euros, con todo lo que uno pueda desear a nivel de prestaciones. Pero, ¿Cómo era los móviles caros en 2006? El Nokia 8800 Sirocco era todo cuanto la compañía finlandesa pretendía transmitir a su propietarios, pues el lujo no pasaba por tener una gran pantalla, o un procesador potente, o un sistema de tres cámaras.

Solo verlo en manos de alguien, yo al menos ya sentía en mi interior ese sentimiento de deseo. Y es que antes que él, el Nokia 8850 y el Nokia 8910 me dejaron una gran impresión en mis recuerdos. El 8800 Sirocco era sinónimo de estatus social, de lujo y, por supuesto, de elegancia. Nadie podía negar lo hermoso que era y sigue siendo dicho terminal, que cuenta con un cuerpo realizado en acero inoxidable y pantalla protegida por cristal de zafiro.

No importaba que su pantalla apenas llegara a las 1,7 pulgadas o que su cámara trasera contara con un tope de resolución de 2MP en fotografía. Ello eran prestaciones más secundarias en un momento en el que las redes sociales no se consultaban desde el móvil, que navegar por Internet se reservaba a los ratos frente al PC, y que la fotografía se reservaba a las cámara digitales.  Que te vieran con un Nokia 8800 Sirocco en las manos daba a entender cuál era tu estatus económico y social.

Este teléfono móvil incorporaba sistema operativo Series 40, interfaz ligeramente modificada en cuanto a aspecto y colores, incluso el compositor Brian Eno se encargo de algunas de las melodías incorporadas en formato AAC. Contaba con una práctica base de carga, con un segundo hueco para al mismo tiempo estar recuperando energía para la batería de repuesto de 700 mAh de capacidad. ¡Qué tiempos aquellos! Y sí, por si no lo sabías, el Nokia 8800 Sirocco se venía a un precio recomendado de 1000 euros.

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