Esto sí es cambiar de generación: Huawei Mate 30 Pro

Durante este 2019 he visto ya algunos cambios de generación, unos más cuidados que otros. El primero de ellos, y notable, del OnePlus 6T al 7 PRO. Luego Samsung pasó del Note 9 al Note 10, haciendo un lavado de cara frontal y trasera, pero sin muchos cambios con respecto a los Galaxy S de este año. Y finalmente Apple nos propone un iPhone 11 PRO MAX que a simple vista es un calco del XS MAX, pero con tres cámaras detrás.

Pero, sinceramente, el cambio generacional que se lleva la palma este año es el que ha tenido lugar entre el Mate 20 Pro y el Mate 30 Pro de Huawei. ¿Es para tanto? Yo creo que sí. La compañía de Shenzhen no se ha conformado con renovar aspectos básicos, de hecho ha ido más allá en cuestiones relativas al diseño. Solo ha faltado que el anuncio del nuevo producto fuera acompañado de una fecha de lanzamiento.

Una pantalla que no parece terminar

Justo en este momento tengo mi Huawei Mate 20 Pro encendido. Sigue pareciéndome un teléfono imponente a nivel visual, pero el nuevo teléfono presentado en Alemania da una vuelta de tuerca a la sensación inmersiva que causa una pantalla con curva. No deja de haber un ancho notch, de ello hablaremos más adelante, y diría que los marcos superior e inferior siguen siendo prácticamente iguales. De hecho hay un doble marco, por el cristal delantero y por el cuerpo metálico continuado hacia el frente.

Una de las claves del Huawei Mate 30 Pro reside en esa pantalla curvada hasta unos límites insospechados, lo que a nivel visual causa una mayor deleite a la hora de zambullirse en el contenido. Con el Mate 20 Pro, o por ejemplo un OnePlus 7 PRO, siguen apreciándose los límites laterales de la pantalla. Siendo franco, entre una pantalla plana y una curvada convencional no hay tantísima diferencia. Pero ahora sí la habrá entre la vertiginosa curva del Mate 30 Pro y cualquier otro Smartphone.

A mí me fascina lo que nos ha traído Huawei, incluso pareciéndonos que la pantalla se va a extender por toda la cara trasera como si de un Mate X se tratara (el teléfono plegable). Solamente tiene cabida un botón en el diseño del nuevo Mate, el de encendido y apagado, más el resto serán virtuales y se integrarán en la pronunciada curva de la pantalla. En todo caso, ¿No hay preguntas revoloteando en mi cabeza tras revisar las fotos y vídeos oficiales del producto?

Pues de hecho sí. En primer lugar me pregunto hasta qué punto va a proteger la carcasa que uno vaya a instalar en el Huawei Mate 30 Pro, por que ahora habrá menos superficie lateral que cubrir. Y en segundo lugar, al haber más cristal en el perfil del teléfono, es difícil no pensar que la pantalla estará más expuesta a roturas por golpes o caídas fortuitos. No es lo mismo recibir un golpe sobre una simple superficie de metal que sobre una superficie de cristal bajo la cual hay pantalla. Saca tus conclusiones.

¿Por qué conservar un ancho notch?

Muchos de quienes hayan seguido las noticias en torno al Huawei Mate 30 Pro se preguntarán por qué trae un notch tan prominente. Si el lector hace un breve ejercicio de análisis dará cuenta de que los móviles con cámara retráctiles no traen certificación IP68. El sellado de esa zona es, creo yo, complicado. También es cierto que las partes móviles son más delicadas, por mucho que los sensores se encarguen de esconder la cámara pop-up al caerse el terminal de nuestra mano.

Hay que buscar el mejor equilibrio posible entre lo que es diseño y la parte funcional de un producto. ¿Qué ha hecho Huawei? Ha ido a por el componente práctico en el uso del Mate 30 Pro, mas debemos tener muy presente lo que comentaba a cerca de la pantalla en el apartado anterior. Esta vez la cámara para selfies tiene un par de nuevos compañeros para garantizar un correcto reconocimiento facial y hacer algo más. Mi duda es cómo tendrá lugar el reconocimiento facial ante pobres condiciones de iluminación, pues esta vez no hay un iluminador IR, un proyector de puntos y una cámara de infrarrojos como con el Mate 20 Pro. ¿Cuáles han sido los cambios? Los tienes en la imagen apostada sobre estas líneas: los dos componentes para la cámara 3D Depht y el sensor de gestos.

No recuerdo haberlo visto en la presentación, pero una de las ventajas de contar con una cámara 3D Depht reside en el poder grabar vídeo y mantener desenfocado el fondo. Esto ya lo probé en su día con un Samsung Galaxy S10 5G, siendo algo práctico para preparar VLOGS: se evita mostrar elementos que forman parte del «background».

La cámara 3D Depht nos va a ayudar a obtener un reconocimiento facial más efectivo pero, sobretodo, seguro. ¿Desbloquear con una foto? No será lógicamente posible, aunque es algo que debo decir nunca logré hacer con otros móviles sin esa cámara. Y Huawei también ha hecho algo diferente, aunque en la misma línea que LG con su G8, el permitir una experiencia más «futurista» facilitando cierto control por gestos.

El sensor de gestos, junto al resto de cámaras incorporadas en el notch, nos permitirán realizar ciertas acciones con la mano sin necesidad de tocar la pantalla. Por ejemplo desplazarse por una página web o realizar una captura de pantalla. Faltará comprobar sobre el terreno si hay inmediatez a la hora de usar gestos de control «en el aire» y la capacidad de respuesta. La idea es buena, mas espero que se amplíe a otras áreas como controlar la reproducción de música o cambio entre aplicaciones, etc.

Las cámaras traseras: versatilidad y potencia bruta

La vuelta de tuerca ha sido notable si tomo como referencia el Huawei P30 Pro, lanzado hace apenas medio año. En todo caso, ¿Qué le ha faltado? Incorporar una cámara con zoom óptico de cinco aumentos, y ello no ha sido posible por que no hay una solución de cámara con sistema periscopio. No se puede tener todo, pero igualmente la propuesta del Mate 30 Pro a nivel de cámaras seguirá siendo notablemente superior a su hermano de la serie P.

Hay varias claves a contar en referencia a las cámaras traseras del nuevo flagship de Huawei. ¿Qué es lo primero? Lo más llamativo, un modo cámara lenta a 1920 fps y 7680 fps: se supera con creces el tope de 960 fps que suelen ofrecer los actuales móviles de gama alta ya lanzados al mercado. Durante la presentación se pudieron ver claramente las alas de un colibrí, algo imposible de perfilar a simple vista mientras el pájaro aletea. Lo que no se dijo es la resolución de imagen, pero entiendo que estará entre 720p y 1080p.

El Huawei Mate 30 Pro incorpora dos cámaras con sensor de 40MP, pero esta vez una de ellas se encargará de impulsar las prestaciones del teléfono a la hora de grabar secuencias de vídeo. Se podrá grabar a velocidad normal a un tope 4K 60 fps, lo que ya viene siendo habitual en otros productos, sin embargo se incluyen cosas como un Time Lapse en calidad 4K HDR+, una sensibilidad ISO de 51200 (para tomas nocturnas), bokeh en tiempo real y combinación de AIS (estabilización por inteligencia artificial) con OIS Dual. Huawei quieres desmarcarse con la función de grabación de vídeo con esa cámara extra con sensor de 40MP y apertura F1.8.

No falta decir que en fotografía la cámara principal con sensor de 40MP y apertura F1.6 podrá captar los objetos en la noche con mayor claridad gracias a un valor ISO de hasta 409600. En mi experiencia los móviles Huawei me han demostrado tener el mejor modo noche. Solo hace falta dar cuenta de cómo es el proceso de captura, incrementándose progresivamente la exposición de la escena: esto va muy bien cuando se pretende captar los diferentes matices y luces que puede haber en una toma de ciudad.

Parece que este año Huawei va con todo en fotografía y grabación de vídeo, mas en lo personal tengo ganas de echarle el aguante al Mate 30 Pro para analizar si se ha mejorado la recreación de los colores y contrastes con respecto a lo visto con el P30 Pro, que también trae un sensor RYYB de 40MP y apertura F1.6. Sobre el papel, este flagship parece tenerlo todo, incluida la cámara 3D Depth Sensing para perfilar hasta el extremo la silueta de una personal al tomar un retrato.

Corazón y energía para una bestia

El Huawei Mate 30 Pro, al menos sobre el papel, es una bestia a nivel de hardware. ¿Qué corazón lleva? Un procesador HiSilicon Kirin 990, con variantes 4G y 5G, del que no voy a hablar a nivel técnico pero sí voy a anotar lo que nos dice la marca que ha mejorado con respecto a la anterior generación KIRIN:

  • Reducción en un 30% y un 20% del ruido en fotografía y grabación de vídeo respectivamente (afecta directamente a la calidad de imagen)
  • Se impulsa en un 18% y un 39% el rendimiento de la CPU y GPU respectivamente
  • La eficiencia energética de la CPU y GPU se mejora en un 21% y 23% respectivamente

Una de las claves la tenemos en la mejora de la eficiencia energética, más notable en el caso de la GPU: esto se apreciará especialmente cuando lancemos juegos exigentes a nivel gráfico. En todo caso la eficiencia energética de la CPU ayudará a impulsar aún más el tiempo de uso de una carga completa de batería. Técnicamente debería obtenerse más autonomía con el Huawei Mate 30 Pro, entre otras cosas por que la capacidad de batería ha aumentado en un 7,14% respecto al Mate 20 Pro.

Un procesador más potente también debería ir acompañado de una refrigeración en consonancia, y es por ello que se ha incorporado una película de grafeno con el fin de disiparse el calor de una forma más eficaz. En mi experiencia, el que un terminal se caliente viene dado por que se están manejando funciones exigentes a nivel de recursos: por ejemplo grabar vídeo en calidad 4K o jugar a juegos como PUBG Mobile, Asphalt 9 o Real Racing 3. Decir también que con Mate 20 Pro y P30 Pro no he tenido la sensación de que se disparase la temperatura de forma alarmante.

Y ahora viene algo que te va a impresionar, o al menos yo creo que no debería dejarte indiferente. A la carga rápida por cable de 40W se le une la potencia de carga inalámbrica de 27W. Ahora puedes disfrutar de la comodidad de dejar el terminal en un base de carga inalámbrica y agarrarlo tantas veces como quieras sin la molestia de ir conectando y desconectando el cable a cada rato.

Intelligent Multi-screen Collaboration y conclusión

No suelo hablar de software de escritorio, pero merece la pena en este caso hacer mención debido a las ventajas que puede aportar lo que en Huawei llaman «Intelligent Multi-screen Collaboration». En primer lugar se traslada a la pantalla del PC una recreación de lo que se ve en el teléfono, y es por ello que por ejemplo se podrá mantener una cómoda conversación por Whatsapp tecleando cómodamente con el ordenador. 

Pero desde el punto de vista de productividad lo realmente bueno está en el poder trasladar imágenes, vídeos y música de un lado a otras con el simple gesto de arrastrar de un lado a otro (del PC al teléfono, y viceversa). Y también me ha gustado el detalle de poder seleccionar un fragmento de texto que luego añadir por ejemplo a un documento. Si tenemos el Smartphone cerca, y estamos manejando un portátil, para muchas cosas ya no hará ni falta agarrarlo para contestar mensajes de Twitter, Facebook, Instagram, WhatsApp… Una forma de facilitar las cosas. Ya contaré más cunado tenga un Huawei Mate 30 Pro para pruebas.

Con el Mate 30 Pro Huawei se supera. Y no solo con respecto a la anterior generación, si no también con respecto al último Serie P.  No le falta de nada a este teléfono para ser el gama alta de referencia para este 2019, salvo un jack de auriculares y un sistema de altavoces estéreo. Pero a su favor está el poderse utilizar una tarjeta NM para ampliar la capacidad de almacenamiento y que, por experiencia con el P30 Pro, el sistema de auricular incorporado proporciona un sonido claro y potente.

El resto de características técnicas las tienes en el artículo correspondiente.

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